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Frases (39)

martes, 3 de diciembre de 2013

Enseñanza

Entonces, ella aprendió a no suponer sentimientos ajenos, de hecho, la vida le enseñó a no revelar los propios.

martes, 26 de noviembre de 2013

ELLA

Un hombre camina despacio, intranquilo, temeroso y desconfiado; los pasos que ha dado no han sido certeros y se está cansando de tropezar con el mismo problema, lo pre visualiza y aun así cae. Disfruta de los momentos en solitario, odia a los que pueden cantar bajo la lluvia, sí, los odia porque él no ha sido capaz de lograrlo. Es envidioso, ególatra y egoísta.  Sueña en gris, casi en negro, se refugia en un licor, no le importa que sea barato o caro, su sabor le hace compañía, esa que le falta, esa que le sobra.

Entre sobrio y alicorado, la busca, la encuentra, la pierde, la añora, la odia, la ama, la olvida… en segundos se encuentra recostado en un poste buscando su dignidad, esa misma con la que ella juega bruscamente  en sus manos. Él la mira, absorto  baja la cabeza. La perdió; la ve completa y plácidamente sonriendo en brazos de otro hombre. Respira, refunfuña, grita, se enloquece, pero nadie presta atención a su pataleta. Se va.

Camina rápido, pero a su alrededor todo se pausa, algo le está atrancando la respiración y es que claro, el corazón se ha convertido simplemente en su órgano vital, aquel que palpita y late sólo y únicamente para  subsistir. Se vació, ella ya no está, de hecho ella nunca estuvo, siempre ajena, siempre ella.


lunes, 25 de noviembre de 2013

A la final

Y dicen que a la final no es tan complicado enamorarse de alguien que sepa escribir o que por lo menos te haga reír...

Quizá

Y si algún día no me ves, no hace falta que me busques... Quizá no me halles y te pierdas, quizá ese sea el momento de olvidarme o no, mejor... de olvidarnos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

PUNTO... FINAL

Ella lentamente fue descendiendo al averno que él le ofrecía, lo que ignoraba es que él le prometía lo mismo a todas sus víctimas; ingenuamente sonreía mientras su vida se partía.

- Vámonos, disfrutemos, matémonos a besos. Le susurraba al oído.
- ¡No más, no me tortures!
-  No es una tortura es una noble invitación.
- Sabes que eso no es noble, es una idea descabellada, no resultará bien…

Precisamente, no resulto bien, ni resultaría nunca, algo que no empezó ya terminó, esas palabras dulces desaparecieron, los señalamientos y acusaciones se tornaron cada vez más agresivos… el final que se pospuso por fin se dio.

- Adiós, dijo ella.
- Hasta nunca…

- ¡No! No digas más, sé muy bien quién eres aunque lo ignores: manipulador, mezquino, carismático y poco sumiso; egocéntrico, terco… terminemos esto como debió terminar hace mucho, nos vemos en un cuarto por última vez, ya sabes qué haremos… mientras tanto sigue disfrutando de tus aventuras yo reharé mi vida, intentado suprimir tu recuerdo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Qué sería de la vida sin caos?

Simple no sería vida, necesitamos encontrarnos problemas para sentir que nuestra existencia no es vano; pero no quiero ser fatalista las pequeñas dosis de alegría dan el toque perfecto para equilibrar ese paso por el tiempo.

Aprende de las caídas y los errores, vuelve a coser tus alas, no importa cuán rasgadas estén, unas puntadas y se arregla, no prometo que volarás como antes pero por lo menos tendrás más cuidado a la hora de sobrevolar la vida, eso sí, es mejor que aprendas a aterrizar no sabes cuándo tendrás que poner nuevamente los pies en la tierra.


Brillemos lentamente nuestras oscuridades, hablemos con un sordo, escribamos con la mano que nunca lo hacemos, subamos a una montaña y gritemos nuestros pesares, durmamos al aire libre, soñemos con la realidad. Queramos, amemos, pensemos, equivoquémonos, escribamos, cantemos, lloremos, vivamos.

martes, 22 de octubre de 2013

Escritos al viento

Espirales infinitas ubicadas en un cuarto oscuro lleno de pestilencia y zozobra. Una mujer de tez pálida, ojeras profundas y sonrisa amplia acaricia suavemente sus brazos heridos por las brasas de unas caricias prohibidas. Hay un orificio en el techo que indica más o menos la madrugada…  ¿de qué día? Lunes, quizá… Pongámosle un nombre, supongamos que es un pérfido.

La atención vuelve a centrarse en la mujer, me mira, su mirada es muy pesada, carga algo en su interior que no la deja avanzar, que la absorbe, que hace que su sonrisa no me inspire darle una de vuelta. Perdió algo en el pasado, pierde algo en el presente y en el futuro… si sigue así, se perderá a ella.


Me provoca descender aquellas escalas que me seducen, no propiamente ellas, la curiosidad de saber qué hay en el averno, porque supongo que es eso lo que me espera, teniendo en cuenta que al verme en un cristal roto que encuentro en el suelo, la mujer a la que tanto le temía era mi propio reflejo.

sábado, 12 de octubre de 2013

Primera vez

Desenrédame los nudos que tengo en los labios, hazlo lento, no hay afán. Cruza tus manos por detrás de mi espalda como si me fueras a abrazar pero no lo hagas. Inhala fuertemente junto a mi oído y expulsa tu aliento en mi cuello. Con la otra mano toca mi cara, pasa tus dedos por mis labios y baja lentamente hasta llegar a mis senos.

No es tiempo de hablar, ya te di algunas indicaciones, sigue tu instinto, deja de razonar todo, algunas cosas pasan porque eran inevitables, ambos sabíamos que esto sería así. Respira con tranquilidad…


No hay nadie más a nuestro alrededor, quítate la camisa, hazlo sin pena. Ok, déjame desabotonártela, no te sonrojes, si quieres me detengo y parto a mi ciudad de vez… ¡jajaja! Eso pensé. No temas. ¿Puedo poner un poco de música? Sirve para relajar, despistar a los vecinos y me da la libertad de gemir fuertemente. 

jueves, 10 de octubre de 2013

Difícil

- Él le gritaba: ¡RESPIRE!
- Ella respondía: ¡no puedo!
- ¿Cómo no? inhale y exhale

- ¿No entiende? Junto a usted hasta eso me es difícil.

martes, 8 de octubre de 2013

¿Cuál sentimiento?

Locamente expuesta a verdades ocultas, esas mismas que sólo esas personas saben… esos secretos intensos que se convierten en jadeos del cerebro y exhalaciones de poros abiertos que el sudor no permite segregar.

Canciones, licores, sonrisas y miradas… combinación fatal para una noche en la cama. Fatal no quiere decir mala, hace referencia a la mortalidad en vida, éxtasis, clímax… con un pie en la cima y el otro en el abismo.   


Disimulos exagerados, tan falsos que se denotaba la opresión del sentimiento. ¿Cuál sentimiento? Preguntó él… acá sólo hubo sexo. 

sábado, 14 de septiembre de 2013

SENTIMIENTOS DISPERSOS

Una mujer de cabello andrajoso, de pecas hechas por el mugre y uñas carcomidas, está sentada frente a una cafetería, viendo como dos personas discuten sobre el destino de las finanzas de un hogar en ruinas. Pensativa se lleva nuevamente su dedo índice a la boca, buscando con desesperación terminar de morder la única uña que falta por demoler con sus dientes torcidos y amarillos.

Lo hace, lentamente mastica la última comida del día, o la semana… todo depende de la “caridad” de la gente; se posa por horas frente a las cafeterías y sin suscitar una sola palabra, busca en los ojos de las personas, el amor, la dulzura y la compasión. Sin embargo, desde hace un tiempo sólo viene reconociendo algo en común.

¿Qué es? ¿Temor? Sí, todos lo sentimos, es innato en el ser humano ese sentimiento. Tememos a lo que desconocemos o a aquello que por el contrario creemos conocer muy bien.
Somos confiados, obstinados y ególatras, sumisos, perezosos y orgullosos. A veces odiamos el amor, pero en el fondo queremos ser amados. El amor, como la muerte es una especie de tabú. Algo lleno de magia y misterio, un mundo complejo pero atrayente. Es ese polo a Tierra o a Marte que queremos conocer.  


De repente alguien le toca el hombro, es un joven, muy apuesto de hecho, la mira con recelo pero decidido, en una mano lleva un pan y en la otra un café, estira ambas manos, ella sonríe, agacha la cabeza y con un gesto da las gracias. Muerde el pan, lo saborea, cierra los ojos, se deleita, minutos después vuelve al mundo real. Busca en el bolsillo de su pantalón roto, esa bolsita llena de sacol que evita el hambre y la lleva a un trance  donde olvida por completo que está nuevamente esperando que alguien se apiade de ella para volver a comer.

viernes, 13 de septiembre de 2013

jueves, 5 de septiembre de 2013

Otra vez... La noche

Las noches son propicias, por lo menos para mí, para escribir... Hoy eres tu quien leerá este escrito. Sobrio y sin larga extensión, pocos adjetivos y ningún nombre. Inicia la noche con una tormenta propicia para beber un chocolate, un vino, una cerveza o un 'guaro'. El tiempo ha pasado junto con los recuerdos, sin embargo las cicatrices rememoran aquellos tormentos por los que pasaste, otros que quizá superaste o peor aún esos que aún bailan en tu psiquis.


Duerme conmigo o no, mejor aún, duerme contigo, es mejor sentir una presencia conocida a una extraña quitándote el respiro. Puedo ser una excelente compañía si quieres hablar basura o trasnocharte hablando en tercera persona. Como siempre será mejor hablar en términos de “ella” que de “yo”. Los defectos fluyen con más facilidad si hablas de otro, es raro pero cierto. Pero bueno, no tenemos por qué hacer lo que otros hacen; aprópiate de tus errores y conviértelos en virtudes no hablo de que legitimes tus acciones sino que trates de transformarlas.